El panel reúne las campañas, los públicos y el rendimiento de las cuentas de Meta, Google, LinkedIn, TikTok y Pinterest que conecta cada marca, con su gasto y su resultado en la misma lista. Google entra en modo lectura: sus campañas se crean en Google Ads y aquí se miran junto a las demás.
Lo que hace cada plataforma, en una tabla
Un panel que junta cinco plataformas tiene un problema de honestidad antes que uno de diseño. Las cinco no ofrecen lo mismo, y una lista que las dibuje idénticas termina en un botón que devuelve un error justo después de que alguien haya decidido usarlo. Por eso el panel dibuja el control solo donde la plataforma lo sirve, y por eso esta tabla existe antes que ninguna otra explicación.
Esto es lo que cada plataforma permite de verdad, leído de lo que cada una abre a un tercero y no de lo que sería razonable suponer.
| Meta | TikTok | ||||
|---|---|---|---|---|---|
| Campañas y su gasto en la lista | Sí | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Montar la campaña desde el panel | Sí | No | No | No | No |
| Conjuntos de anuncios que se editan | Sí | No | No | Sí | No |
| Públicos de la cuenta | Sí | Sí | Sí | Sí | Sí |
| Estimación de alcance al segmentar | Sí | No | No | No | No |
| Listas de empresas | No | No | Sí | No | No |
| Términos de búsqueda y planificador de palabras clave | No | Sí | No | No | No |
| Promocionar una publicación que ya salió | Sí | No | No | No | No |
La tabla se lee mejor por columnas que por filas. Meta es la única plataforma cuya jerarquía entera se puede construir desde aquí, y todo lo demás se entiende como Meta menos lo que cada plataforma se reserva. Google trae dos cosas que no tiene nadie más, los términos de búsqueda reales y el planificador de palabras clave, y a cambio no deja montar una campaña fuera de su propia herramienta. LinkedIn aporta las listas de empresas, que es segmentar por compañía en lugar de por persona y no tiene equivalente en ninguna de las otras cuatro.
Google se lee aquí y se monta allí
Conviene decirlo sin rodeos, porque es la pregunta que más veces llega: las campañas de Google no se crean en este panel. Se crean en Google Ads, con sus objetivos, su puja y su estructura, y lo que el panel hace con ellas es leerlas y ponerlas al lado de las demás.
No es una carencia que vayamos a tapar con una frase amable. La forma en que Google modela su reporting no se parece a la de las otras cuatro: tiene su propio lenguaje de consulta y sus propios nombres de campo, y esa distancia es real. Lo que sí es nuestro es el trabajo de traducir esos números a las mismas columnas que el resto, para que el gasto del mes de una marca se pueda mirar entero sin abrir cuatro pestañas y sumar a mano.
A cambio, Google es la única plataforma que trae al panel las dos preguntas que más dinero mueven en una cuenta de búsqueda: qué buscó exactamente la gente que acabó viendo tu anuncio, y cuánto volumen tiene una palabra antes de pujar por ella. Si tu trabajo es de búsqueda, ese par de pantallas es la mitad del motivo para conectar la cuenta.
Una cuenta de anuncios por marca
La conexión se hace en la marca y no en el espacio de trabajo. Es una decisión pequeña con consecuencias grandes: lo de una marca no se mezcla nunca con lo de otra, nadie tiene que acordarse de en qué cliente estaba, y un informe que sale de una marca no puede arrastrar por error la inversión de otra.
La forma de conectar tampoco es igual en las cinco, y conviene saberlo antes de sentarse a hacerlo. En la mayoría la cuenta de anuncios viaja con la cuenta de la red que ya tienes conectada, así que el orden natural es conectar primero el perfil y después su cuenta publicitaria. Google va por libre y se conecta sola, sin necesidad de que esa marca tenga ningún perfil conectado, lo cual es útil para un cliente que solo compra búsqueda y no publica nada.
Para una agencia esto es casi todo el problema resuelto. Llevar la cuenta de anuncios de seis clientes a la vez no falla por falta de métricas, falla por confusión: capturas de pantalla del gestor de anuncios equivocado, un mes comparado contra el mes de otro. Cuando cada cuenta cuelga de su marca, esa clase de error deja de estar disponible.
Para un creador o una empresa que llevan lo suyo, la misma estructura sirve para separar dos líneas de negocio sin montarse dos espacios. Y en el caso de una agencia hay un interruptor por cliente que enseña sus campañas en el portal, en modo lectura y solo si tú lo enciendes. Viene apagado.
El gasto, al lado de lo que publicas
La ventaja de tener las campañas donde está el contenido no es estética. Es que las dos preguntas que se hacen a final de mes se responden en la misma pantalla: qué publicamos y qué compramos. Un reel que funcionó solo y un conjunto de anuncios que costó el doble de lo previsto se explican mejor juntos que por separado.
Los vídeos de un creativo salen de los archivos que ya están en el espacio, sin volver a subirlos a mano en cada plataforma. Y en Meta se puede promocionar una publicación que ya salió de forma orgánica, que es el atajo más común y también el más fácil de hacer mal: cuándo merece la pena está en la guía para promocionar contenido orgánico.
Los públicos de la cuenta se ven y se gestionan en las cinco plataformas, que es más de lo que suele darse por hecho, y en Meta hay además una estimación de alcance mientras montas la segmentación, devuelta por la propia plataforma. LinkedIn trae lo suyo: las listas de empresas, que son segmentación por compañía en lugar de por persona, y son el motivo por el que una campaña de captación B2B se monta allí y no en otro sitio.
Las métricas llegan con su nombre y su regla. CPM, CPC, CPA y ROAS significan cosas distintas según lo que estés vendiendo, y confundirlas es la forma más rápida de dar por buena una campaña que no lo es. La definición de cada una y las trampas de cada una están en la guía de métricas de anuncios, y si lo que quieres es hacer el cálculo con tus cifras antes de decidir, tienes la calculadora de CPM, CPC y ROAS.
Todo lo de este artículo se hace desde un mismo sitio en GoFeed.
Pruébalo gratisLo que el panel no hace
Cuatro cosas, y ninguna es un descuido.
- No escribe los anuncios por ti. Ni el texto ni las imágenes. Lo que existe es una puerta para que tu propio asistente trabaje dentro de tu espacio con tus permisos, y esa es una decisión de producto, no una funcionalidad que falte.
- No inventa una atribución propia. Cada plataforma cuenta lo que cuenta, con su ventana y su criterio, y sumar cinco números que miden cosas distintas produce un total que no existe. Para cruzar el tráfico de verdad están los parámetros UTM y tu analítica web.
- No publica contenido orgánico. Eso es el calendario, y una cuenta de anuncios se conecta aparte de la cuenta de la red. Son dos cosas del mismo espacio que se llevan en sitios distintos.
- No sustituye al gestor de anuncios de cada plataforma. Hay controles finos que solo viven allí, y el panel no finge lo contrario.
La regla de fondo es siempre la misma: preferimos un control que falta a un control que falla. Un botón dibujado para una operación que la plataforma nunca tuvo no es un inconveniente menor, es un error que aparece cuando ya has decidido usarlo, casi siempre con el cliente delante. Por eso la tabla de arriba está escrita con tantos «No» como hace falta.
Cuántas cuentas caben
Las cuentas publicitarias conectadas son una de las cinco cuotas del plan, y funcionan como un techo duro y no como un aviso. Al desconectar una cuenta, la plaza vuelve al espacio y se puede usar para otra marca, así que probar una cuenta durante un mes y soltarla no te deja pagando por ella para siempre.
El módulo de anuncios vive en el segundo escalón de cada perfil, no en el de entrada. Un creador y una empresa conectan su propia cuenta; una agencia lleva la de cada cliente, y lo que este módulo resuelve de verdad es llevar varias a la vez sin confundirlas. Las cifras vigentes de cada escalón están en la página de precios, que lee el catálogo en vivo, y por eso no se imprimen aquí.
Si quieres ver cómo se conecta una cuenta y qué aparece después, la página de anuncios lo cuenta paso a paso. El orden que recomendamos es conectar primero la cuenta de la marca que más inversión mueve, mirar un mes entero con sus números al lado del calendario, y solo entonces traer las demás.