Monday.com cobra por asiento y publica un mínimo de tres en todos sus planes de pago, así que un equipo de dos paga por tres. Aquí el precio es del espacio de trabajo y no de la persona, y las tareas traen dependencias, cronograma, recurrencias y subtareas sin escalón que las abra. A cambio, Monday.com es mucho más moldeable.
Qué cubre cada una, en una tabla
Comparar un gestor de trabajo de propósito general con una herramienta de contenido para marcas solo tiene sentido si la pregunta está bien planteada. Nadie deja Monday.com porque otra cosa tenga tableros. La pregunta real es cuántas herramientas está pagando una agencia por asiento para llevar un solo encargo desde el brief hasta la factura.
| Monday.com | GoFeed | |
|---|---|---|
| Tableros configurables por proceso | Sí, y muy flexibles | Columnas propias, etiquetas y responsables |
| Cronograma y Gantt | Desde el escalón intermedio | En todos los planes |
| Dependencias entre tareas | Desde el escalón siguiente | En todos los planes |
| Tareas recurrentes y subtareas | Sí | Sí |
| Automatizaciones con cupo mensual | Sí | No |
| Publicar en redes sociales | No | Sí, en catorce redes |
| Analíticas de cuentas sociales | No | Sí, en seis redes |
| Portal donde el cliente aprueba | No | Sí, en espacios de agencia |
| Presupuestos y facturas con IVA | No | Sí, en espacios de agencia |
| La unidad de precio | Asiento, mínimo tres | Espacio de trabajo |
Las cinco primeras filas dicen lo que hay que decir: como gestor de trabajo, Monday.com es más flexible y su tablero se adapta a procesos que aquí no se pueden representar. Las cinco siguientes explican por qué una agencia de contenido acaba sumando facturas de todos modos.
Ninguna casilla de esa tabla es una opinión. La columna de la izquierda sale de la página de precios de Monday.com y la de la derecha del catálogo de módulos de este producto. Lo que la tabla no cuenta es cuánto pesa cada diferencia el día que hay que firmar, y a eso van las secciones siguientes.
El mínimo de tres asientos, en euros
Monday.com publica un mínimo explícito de tres asientos para Basic, Standard y Pro. Es un dato poco común: casi ningún rival lo imprime, y hay que reconocerle que lo pone donde se ve en lugar de dejarlo para la pantalla de pago.
| Plan | Al mes por asiento | Mínimo de asientos | Coste mínimo mensual |
|---|---|---|---|
| Free | 0 € | Hasta 2 usuarios | 0 € |
| Basic | 9 € | 3 | 27 € |
| Standard | 12 € | 3 | 36 € |
| Pro | 19 € | 3 | 57 € |
| Enterprise | Consultar | Consultar | Consultar |
Precios consultados el 8 de septiembre de 2026: Monday.com.
La última columna es aritmética sobre las dos anteriores, no una cifra publicada: es lo que paga quien contrata el plan estando solo o siendo dos. Para un equipo de diez, un mínimo de tres es irrelevante. Para el freelance que empieza y para el estudio de dos personas, es la diferencia entre pagar lo que usas y pagar un tercio de más desde el primer mes.
El plan gratuito llega hasta dos usuarios, con tres tableros y tres documentos. Sirve para probar, no para llevar clientes: tres tableros se agotan con dos marcas y un proceso interno.
Conviene además comparar como con como. Los importes de la tabla son los de facturación mensual que publica la propia página, en euros, y sin impuestos. Si estás poniendo dos herramientas una al lado de la otra, fija el mismo periodo de facturación y el mismo número de personas en las dos antes de restar: una comparación entre un precio anual y otro mensual no dice nada, y es el error más frecuente de las hojas de cálculo que circulan por ahí.
Cronograma en Standard, dependencias en Pro
Este es el detalle que decide el precio real y no aparece nunca en la portada. En Monday.com el cronograma y el Gantt se activan en Standard. Las dependencias entre tareas, que llegan por las columnas avanzadas, no están ahí: suben un escalón más, hasta Pro.
O sea que un equipo que planifica por fechas y encadena tareas no está comparando 12 € por asiento, está comparando 19 €. Con el mínimo de tres, eso son 57 € al mes antes de sumar a nadie, y sube cada vez que entra una persona nueva aunque solo entre a mirar.
Las tareas de GoFeed traen dependencias, vista de cronograma, tareas recurrentes y subtareas sin ningún escalón que las abra: van en todos los planes y en las tres audiencias, junto con el Drive. No es la profundidad de un gestor de proyectos dedicado y no pretende serlo, pero tampoco hay que subir de plan para encadenar dos tareas. Lo que incluye el tablero está en la página de tareas, chat y Drive.
Las dos tarifas, con el mínimo aplicado
Poner las dos columnas juntas cambia la conversación porque deja de discutirse el precio de un asiento y pasa a discutirse el de un equipo, que es lo que acaba en la factura.
Lo que cuesta Monday.com
- Basic, por asiento, mínimo tres
- 9 € al mes
- Standard, con cronograma y Gantt
- 12 € al mes
- Pro, con dependencias entre tareas
- 19 € al mes
Lo que cuesta aquí
- Agencia Base
- 79 €
- Agency Pro
- 199 €
- Agencia Max
- 399 €
Nuestras cifras se leen del catálogo en vivo y por eso no se escriben en el artículo: la página de precios.
Las dos columnas no miden lo mismo y la aritmética va antes que la conclusión. La de la izquierda es un importe por asiento y por mes al que hay que aplicarle el mínimo de tres antes que nada: Pro no baja de 57 € al mes aunque seáis dos, un equipo de seis son 114 € y uno de diez, 190 €, y encima van los créditos de inteligencia artificial y las llamadas a la API que haya que comprar aparte. La de la derecha es lo que cuesta el espacio de trabajo entero, en euros y con IVA incluido, sin cargo por asiento ni por publicación: la misma cifra con tres personas que con diez, y los accesos del cliente en el portal tampoco cuentan.
Lo que no cabe en ninguna de las dos columnas es lo que decide de verdad. Del lado de Monday.com, la flexibilidad del tablero para representar procesos que no son contenido, las automatizaciones con cupo y el catálogo de integraciones, que son la razón de la última sección de este artículo. Del nuestro, publicar en catorce redes, medir seis, la puerta de aprobación del cliente y las facturas con tus series y tu IVA, que no aparecen en ningún escalón de esa escalera porque no forman parte de ese producto.
Quién cuenta como asiento y quién no
En un modelo por asiento, la pregunta cara no es cuánto vale un asiento sino a cuánta gente hay que darle uno. Un community manager de refuerzo en campaña, un editor de vídeo freelance que entra tres semanas, el responsable de cuentas que solo quiere ver el estado los martes: cada uno de ellos es una línea más, y la factura sube en el momento del alta y baja tarde o no baja.
Aquí los límites son del espacio de trabajo entero y no de la persona, así que sumar gente al equipo no mueve la unidad de precio. Los precios llevan el IVA incluido, no hay permanencia y no se cobra por publicación. Las cifras vigentes viven en la página de precios, que lee el catálogo en directo, y por eso no se imprimen aquí. Cómo se reparten exactamente las cinco cuotas del espacio está explicado en asientos y cuotas.
Hay un segundo caso que en una agencia pesa más que el primero: los clientes. Las personas del lado del cliente entran por el portal con su propio acceso y no cuentan como usuarios del espacio, así que invitar a un cliente a revisar y aprobar una pieza no añade nada a la factura. El portal de cliente es una función de los espacios de agencia, y esa es la condición: un espacio de creador o de empresa no lo tiene, porque en esos modelos no hay terceros a los que abrir la puerta.
Todo lo de este artículo se hace desde un mismo sitio en GoFeed.
Pruébalo gratisCuando la tarea acaba en una publicación
La diferencia estructural no está en la lista de funciones del tablero, está en dónde vive la tarea.
En una agencia de contenido, «grabar el reel de octubre» acaba en un vídeo, ese vídeo acaba en una pieza del calendario de una marca, esa pieza espera el sí del equipo o del cliente en su portal y después sale a Instagram el jueves. Con el gestor de trabajo por un lado y la herramienta de redes por otro, esa cadena se rompe en el segundo paso: la tarea se cierra en un sitio y la pieza empieza a existir en otro.
A partir de ahí hay una persona dedicada a mantener sincronizados dos estados del mismo encargo, y ese trabajo no aparece en ninguna de las dos facturas. Aparece en las horas que se van copiando estados, en las piezas que salen sin haber pasado por la aprobación porque nadie vio el cambio y en la reunión del lunes dedicada a averiguar dónde está cada cosa.
Cuando la tarea, el archivo, la pieza, la aprobación y la publicación son el mismo objeto visto desde ángulos distintos, no hay dos inventarios que sincronizar. Eso es todo lo que se ofrece aquí frente a un gestor de trabajo, y es lo bastante concreto como para medirlo. Si tu operación no es de contenido, esta suma no te sale y no deberías moverte.
Qué hace mejor Monday.com
Cuatro cosas, y ninguna es menor.
La primera es la flexibilidad de los tableros. Monday.com modela procesos muy distintos entre sí con la misma herramienta: un pipeline comercial, un inventario, un proceso de selección de personal, un lanzamiento de producto. Columnas de decenas de tipos, vistas encima de los mismos datos y automatizaciones que reaccionan a los cambios. Un tablero de tareas con columnas propias, etiquetas y responsables no juega en esa categoría, y sería deshonesto insinuar lo contrario.
La segunda es la transparencia del propio precio. Publicar el mínimo de asientos es lo contrario de esconderlo, y publicar además cuántas acciones de automatización, cuántos créditos de inteligencia artificial y cuántas llamadas a la API lleva cada escalón permite proyectar un año sin llamar a nadie. Muchos rivales de su categoría no llegan a ese nivel de detalle.
La tercera es que separa con claridad dónde se activa cada cosa. Decir que el cronograma entra en Standard y las dependencias en Pro es incómodo comercialmente y honesto de leer, y evita la sorpresa de descubrirlo con el plan ya contratado.
La cuarta es el ecosistema: plantillas para casi cualquier proceso, un catálogo de integraciones grande, documentación abundante y una comunidad que responde. Un producto más joven compite en otra cosa.
La conclusión razonable es que no son la misma categoría. Si lo que gestionas no es contenido para marcas, Monday.com es la más flexible de las dos y no hay discusión. Si lo es, la pregunta deja de ser cuál tiene mejor tablero y pasa a ser cuántas facturas por asiento estás pagando para llevar un encargo del brief a la publicación. La comparación de Monday.com con sus dos rivales directos, sin nosotros en medio, está en ClickUp, Asana y Monday.com.