ClickUp organiza proyectos con una profundidad que aquí no existe. Lo que no hace es publicar en catorce redes, medir cuentas sociales ni emitir una factura con tu serie y tu IVA. Una agencia que use ClickUp acaba pagando por asiento un gestor, una herramienta de redes y un chat para el mismo encargo.
Qué compara de verdad una agencia
Nadie sustituye ClickUp por una herramienta de redes porque la herramienta de redes tenga un tablero de tareas. Esa comparación sería absurda y este artículo no la hace. La comparación real es otra: una agencia que paga por asiento un gestor de proyectos, además un chat, además un sitio donde guardar archivos y además una herramienta de publicación, cuando el trabajo que pasa por las cuatro es exactamente el mismo trabajo.
| ClickUp | GoFeed | |
|---|---|---|
| Tareas con dependencias y cronograma | Sí, según el plan | Sí, en todos los planes |
| Recurrencias y subtareas | Sí | Sí |
| Vistas configurables y campos propios | Sí, y en cantidad | No al mismo nivel |
| Automatizaciones con cupo mensual | Sí | No |
| Catálogo de integraciones | Muy amplio | Limitado |
| Publicar en redes sociales | No | Sí, en catorce redes |
| Analíticas de cuentas sociales | No | Sí, en seis redes |
| Aprobación del cliente en su portal | No | Sí, en espacios de agencia |
| Presupuestos y facturas con IVA | No | Sí, en espacios de agencia |
| La unidad de precio | Por usuario | Por espacio de trabajo |
Las cinco primeras filas dicen algo incómodo y conviene leerlas despacio: como gestor de proyectos, ClickUp está por delante y no por poco. Las cinco siguientes dicen lo otro, que es de dónde sale este artículo.
Ninguna casilla de esa tabla es una opinión. La columna de la izquierda sale de la página de planes de ClickUp y de lo que su propio material describe; la de la derecha, del catálogo de módulos de este producto. Lo que la tabla no explica es por qué esas diferencias pesan, y a eso van las secciones siguientes.
Lo que cuesta ClickUp hoy
ClickUp publica su escalera completa en su propia web, con los límites numéricos de cada escalón impresos al lado. Es una página honesta y fácil de leer.
| Plan | Al mes por usuario | Pago anual, al mes | Gantt, cronograma y dependencias |
|---|---|---|---|
| Free Forever | $0 | $0 | Solo en modo de prueba |
| Unlimited | $10 | $7 | Solo en modo de prueba |
| Business | $19 | $12 | Acceso completo |
| Enterprise | Consultar | Consultar | Acceso completo |
Precios consultados el 8 de septiembre de 2026: ClickUp.
Las cifras están en dólares porque es la moneda en la que ClickUp publica su página de precios, y la conversión que el visitante ve según su país no es el importe de facturación. Si comparas con una herramienta que factura en euros, fija tú el tipo de cambio y dilo, en lugar de mezclar las dos monedas en una misma suma.
Aparte de la escalera hay dos complementos de inteligencia artificial con precio propio por usuario y por mes, y créditos adicionales que se compran por paquetes. No entran en la comparación de este artículo, pero sí en la factura de quien los activa, así que conviene mirarlos antes de proyectar un año.
Dónde se abren el Gantt y las dependencias
Este es el detalle que decide el precio real y casi nunca aparece en la portada. El cronograma, el diagrama de Gantt y las dependencias entre tareas aparecen ya en el plan gratuito y en Unlimited, pero en modo de prueba. El acceso completo, sin límite de prueba, llega en Business, que es el segundo escalón de pago.
Eso cambia la aritmética por completo. Un equipo que planifica por fechas y encadena tareas no está comparando el precio de Unlimited: está comparando el de Business, porque es el plan que de verdad va a necesitar en la segunda semana. Para cinco personas eso es la diferencia entre dos facturas distintas al mes, todos los meses, y sube cada vez que entra alguien nuevo.
Conviene además hacer la comprobación al revés. El plan gratuito de ClickUp trae 60 MB de almacenamiento total para todo el espacio, que es una cifra pensada para probar la herramienta y no para trabajar con vídeo. Cualquier equipo que suba material audiovisual sale del plan gratuito el primer día, así que la comparación útil nunca empieza ahí.
Las tareas de GoFeed traen dependencias, vista de cronograma, tareas recurrentes y subtareas sin ningún escalón que las abra. Van en todos los planes y en las tres audiencias, porque el tablero y el Drive son de los pocos módulos que ninguna combinación de plan retira. Al lado viven las salas de chat y los procedimientos escritos, que sí son de los planes de agencia, y conviene decirlo antes de que alguien lo descubra al firmar. La lista completa de lo que incluye el tablero está en la página de tareas, chat y Drive.
Las dos tarifas, multiplicadas por el equipo
Una tarifa por usuario y otra por espacio de trabajo no se comparan mirando el número grande de cada una. Se comparan después de multiplicar la primera por la gente que va a entrar, que es justo el paso que ninguna página de planes hace por ti.
Lo que cuesta ClickUp
- Unlimited, por usuario
- $10 al mes
- Business, por usuario, con Gantt completo
- $19 al mes
- Enterprise
- Consultar
Lo que cuesta aquí
- Agencia Base
- 79 €
- Agency Pro
- 199 €
- Agencia Max
- 399 €
Nuestras cifras se leen del catálogo en vivo y por eso no se escriben en el artículo: la página de precios.
Las dos columnas no miden lo mismo, así que la cuenta va antes que la conclusión. La de la izquierda es un importe en dólares por persona y por mes: un equipo de seis en Business son $114 al mes, ocho son $152, y cada persona que entra suma $19 más aunque solo entre a mirar el calendario. Encima van los complementos de inteligencia artificial, que también se cobran por usuario. La de la derecha es el espacio de trabajo entero, en euros y con IVA incluido, sin cargo por asiento ni por publicación: la misma cifra con seis personas que con doce, y las personas del cliente entran por el portal sin consumir asiento.
Lo que no cabe en ninguna columna es lo que de verdad separa a las dos herramientas. Del lado de ClickUp, la configurabilidad, las automatizaciones con cupo y el catálogo de integraciones, motivos suficientes para no moverse y de los que habla la última sección. Del nuestro, publicar en catorce redes, medir seis, la aprobación del cliente y las facturas con tu serie y tu IVA, que no aparecen en ningún escalón porque no forman parte de ese producto.
La tarea que acaba en una publicación
La diferencia estructural no es la lista de funciones del tablero. Es dónde vive la tarea.
En una agencia de contenido, una tarea casi siempre termina en algo que se publica. «Grabar el reel de octubre» acaba en un vídeo, ese vídeo acaba en una pieza del calendario editorial de una marca, esa pieza la aprueba tu equipo o el cliente desde su portal, y después sale a Instagram el jueves a las nueve. En un gestor de proyectos externo, esa cadena se rompe en el segundo paso: la tarea se marca como hecha en una herramienta y la pieza empieza a existir en otra, y a partir de ahí alguien se dedica a mantener sincronizados dos estados del mismo encargo.
Ese trasvase manual es el coste real y no aparece en ninguna de las dos facturas. Aparece en las horas de la persona que copia estados, en las piezas que se publican sin haber pasado por la aprobación porque nadie vio el cambio, y en las reuniones de los lunes dedicadas a averiguar en qué punto está algo.
Cuando la tarea, el archivo, la pieza, la aprobación y la publicación son el mismo objeto visto desde ángulos distintos, esa sincronización deja de existir porque no hay dos inventarios que sincronizar. Eso es lo único que aquí se ofrece frente a un gestor de proyectos, y es lo bastante concreto como para medirlo.
Esa cuenta con tus cifras está en la calculadora de coste del stack.
Todo lo de este artículo se hace desde un mismo sitio en GoFeed.
Pruébalo gratisTres facturas para el mismo encargo
Un equipo pequeño de agencia suele acabar con la misma pila: un gestor de proyectos por asiento, un chat por asiento, un almacenamiento de archivos por asiento y una herramienta de redes por marca. Las tres primeras crecen cada vez que entra alguien, incluso cuando esa persona solo entra a leer, y la cuarta crece cada vez que firmas un cliente.
Aquí el precio es del espacio de trabajo y no de la persona. Los límites son del espacio entero, así que sumar un becario, un freelance de vídeo o un community manager de refuerzo no mueve nada. Los precios llevan el IVA incluido, no hay permanencia y no se cobra por publicación. Las cifras vigentes viven en la página de precios, que lee el catálogo en directo, y por eso no se imprimen aquí.
Hay una consecuencia menos obvia y bastante más útil: las personas del lado del cliente entran por el portal con su propio acceso y no cuentan como usuarios del espacio. Invitar a un cliente a revisar y aprobar no añade un asiento. En un modelo por asiento, cada invitado con permisos reales es una línea más.
Los archivos entran en la misma cuenta. El Drive va en todos los planes de todas las audiencias, con carpetas, permisos que se heredan hacia abajo, versiones, comentarios y una papelera de 30 días, y admite archivos de hasta 25 GB, que es tamaño de vídeo terminado y no de adjunto. Hay un límite que conviene conocer antes de prometerlo: no existe enlace público para alguien sin cuenta, y el cliente llega a sus carpetas entrando por el portal.
Dicho lo cual, si tu operación no es de contenido, esta suma no te sale. Una consultora que lleva proyectos de seis meses con veinte hitos y ninguna publicación no gana nada consolidando en una herramienta de redes, y debería quedarse donde está. El argumento de la consolidación solo funciona cuando las herramientas que estás sumando describen el mismo encargo desde cuatro sitios distintos.
Qué hace mejor ClickUp
Cuatro cosas, y ninguna admite discusión.
La primera es la configurabilidad, que es enorme. Vistas de casi cualquier forma, campos personalizados, jerarquías de espacios, carpetas y listas, paneles construidos a medida y un grado de moldeado que permite representar procesos muy distintos entre sí en la misma herramienta. Un tablero con columnas propias, etiquetas y responsables no juega en esa categoría, y sería deshonesto insinuar lo contrario.
La segunda son las automatizaciones, con un cupo mensual publicado por escalón que crece hasta cifras muy grandes en el plan superior. Si tu forma de trabajar es encadenar disparadores y acciones dentro del gestor, eso es un motivo suficiente para no moverte.
La tercera es que deja probar el Gantt, el cronograma y las dependencias ya desde el plan gratuito, aunque sea en modo de prueba. La mayoría de sus rivales directos las reserva por completo a un plan de pago, así que ClickUp permite evaluarlas antes de firmar nada, y eso es una decisión de producto generosa.
La cuarta es el ecosistema: un catálogo de integraciones muy amplio, documentación abundante, plantillas para casi cualquier proceso y una comunidad grande. Un producto más joven compite en otra cosa.
La conclusión razonable es que no son la misma categoría. Si lo que gestionas son proyectos, ClickUp gana y no hay debate. Si lo que gestionas es contenido para marcas y la tarea acaba siempre en una publicación aprobada por alguien, la pregunta deja de ser cuál de los dos tableros es mejor y pasa a ser cuántas herramientas estás pagando para un solo encargo. El mismo ejercicio con sus dos rivales directos, comparados entre sí y sin nosotros en medio, está en ClickUp, Asana y Monday.com.