Google Workspace incluye almacenamiento agrupado por persona y vende el terabyte adicional aparte, con precio publicado. El drive de GoFeed va en todos los planes de todas las audiencias, con carpetas, permisos, versiones, papelera y comentarios, y el almacenamiento es una cuota del espacio entero. No es correo, no son documentos y no tiene enlace público.
Dos cosas que se llaman «drive» y no son la misma
Conviene empezar por lo que no es esta comparación. Nadie sustituye Google Workspace por una herramienta de contenido, porque Google Workspace es además correo con tu dominio, documentos, hojas de cálculo y videollamadas, y nada de eso está aquí. Lo que sí se puede comparar, y es la pregunta que se hace de verdad una agencia, es dónde viven los archivos de trabajo de una marca y cuánto cuesta que sigan viviendo ahí cuando pesan.
| Google Workspace | GoFeed | |
|---|---|---|
| Carpetas, permisos y versiones | Sí | Sí |
| Papelera y comentarios en archivo | Sí | Sí, papelera de 30 días |
| Enlace público para quien no tiene cuenta | Sí | No |
| Carpeta compartida con el cliente | Sí, por enlace o invitación | Sí, a través del portal |
| Correo con tu dominio | Sí | No |
| Documentos y hojas de cálculo | Sí | No |
| Videollamadas | Sí | Google Meet desde la agenda |
| Los archivos, junto a la marca y la publicación | No | Sí |
| La unidad de almacenamiento | Por persona, agrupado | Del espacio de trabajo |
Las siete primeras filas son de Google en su mayoría y no hay nada que discutir. Las dos últimas son de donde sale este artículo.
Ninguna casilla es una opinión: la columna de la izquierda sale de la página de precios de Google y de su centro de ayuda, y la de la derecha del catálogo de módulos de este producto. Lo que la tabla no explica es cuánto pesa cada diferencia el día que hay que decidir, y a eso van las secciones siguientes.
Lo que cuesta el terabyte de más
Google publica dos cosas por separado y es el dato más limpio de toda la comparación: cuánto almacenamiento agrupado lleva cada plan y cuánto vale comprar más.
| Plan | Al mes por usuario | Almacenamiento agrupado por persona |
|---|---|---|
| Starter | 6,80 € | 30 GB |
| Standard | 13,60 € | 2 TB |
| Plus | 21,10 € | 5 TB |
| Enterprise | Consultar | 5 TB, ampliable |
Y cuando ese pozo se llena, el paquete adicional tiene precio propio.
| Paquete adicional | Al mes | Moneda publicada |
|---|---|---|
| 100 GB | $15 | Dólares |
| 1 TB | $40 | Dólares |
| 10 TB | $300 | Dólares |
Precios consultados el 8 de septiembre de 2026: Google Workspace, precios, Google Workspace, almacenamiento adicional.
Las dos tablas no están en la misma moneda y eso no es un descuido. Google publica los escalones de plan en euros y el complemento de almacenamiento adicional solo en dólares, en su propio centro de ayuda. Si necesitas sumarlos en un mismo presupuesto, fija tú el tipo de cambio y dilo, en lugar de mezclar las dos monedas dentro de un total.
Hay un detalle importante en la letra pequeña: el almacenamiento es agrupado. Los 2 TB del plan intermedio no son de cada persona por separado, sino la cantidad que aporta cada licencia a un pozo común de la organización. Eso suele jugar a favor, porque el que casi no guarda nada compensa al editor de vídeo, y también significa que un solo equipo audiovisual puede vaciar el pozo de todos. Google no tiene plan gratuito publicado, solo una prueba de 14 días.
Las dos tarifas, contadas por el equipo entero
Como el almacenamiento entra con la licencia, la tarifa de Google no se lee por persona: se lee multiplicada por toda la gente que aporta al pozo. Puestas juntas, las dos columnas dejan de ser una discusión sobre gigas y pasan a ser una sobre qué crece cuando crece el equipo.
Lo que cuesta Google Workspace
- Starter, por usuario, 30 GB por persona
- 6,80 € al mes
- Standard, por usuario, 2 TB por persona
- 13,60 € al mes
- Plus, por usuario, 5 TB por persona
- 21,10 € al mes
Lo que cuesta aquí
- Agencia Base
- 79 €
- Agency Pro
- 199 €
- Agencia Max
- 399 €
Nuestras cifras se leen del catálogo en vivo y por eso no se escriben en el artículo: la página de precios.
Las dos columnas no miden lo mismo y la aritmética va antes que la conclusión. La de la izquierda es un importe en euros por persona y por mes: un equipo de seis en Standard son 81,60 € al mes, uno de diez son 136 €, y cada licencia nueva suma 13,60 € y 2 TB al pozo común. Encima puede ir el paquete adicional, que Google publica solo en dólares en su centro de ayuda, con el terabyte a $40 al mes: es otra moneda distinta de la de los escalones de arriba y no entra en la misma suma sin declarar un tipo de cambio. La de la derecha es lo que cuesta el espacio de trabajo entero, en euros y con IVA incluido, sin cargo por asiento ni por publicación, con el almacenamiento como cuota del espacio y no de la persona.
Lo que no cabe en ninguna de las dos columnas es casi todo lo que hace a cada una. Del lado de Google, el correo con tu dominio, los documentos, las hojas de cálculo, las videollamadas, el enlace público y la consola de administración, que son el motivo de la última sección. Del nuestro, que el archivo esté al lado de la marca, de la pieza y de la publicación que lo usa, con la aprobación del cliente enganchada a esa misma pieza.
Por persona o por espacio de trabajo
Aquí está la diferencia estructural y es fácil de comprobar en una factura. En Google el almacenamiento entra con la licencia: crecer en archivos es crecer en asientos, o comprar un paquete adicional que se suma como una línea nueva.
Para una agencia de vídeo eso se nota rápido. Un mes de material bruto de cuatro marcas cabe sin problema en el pozo de un plan intermedio con varias licencias, pero dos años de archivo histórico no, y ahí la elección es subir de escalón a todo el equipo, comprar un paquete o empezar a borrar. Ninguna de las tres es gratis y las tres se deciden bajo presión, que es la peor forma de decidir cualquier cosa.
En GoFeed el almacenamiento es una de las cinco cuotas del espacio de trabajo y no de la persona. Sumar a un freelance de vídeo durante tres semanas no cambia el pozo, del mismo modo que quitarlo tampoco lo reduce. Los precios llevan el IVA incluido, no hay permanencia y no se cobra por publicación; las cifras vigentes viven en la página de precios, que lee el catálogo en directo, y por eso no se imprimen aquí.
Dos números que sí se pueden decir porque no son de plan: un archivo puede pesar hasta 25 GB, que es tamaño de vídeo terminado y no de adjunto, y lo que se borra pasa 30 días por la papelera antes de desaparecer de verdad. Los permisos se fijan en la carpeta raíz, que se crea para todo el espacio o solo para ti, y de ahí en adelante lo hereda todo lo que cuelgue. El resto está en la página de tareas, chat y Drive.
Lo que este drive no hace, dicho antes de que lo descubras
Tres límites, y conviene leerlos antes de mover nada.
El primero y el que más molesta a quien viene de Google: no hay enlace público. No existe una URL que se le pueda pasar a alguien sin cuenta para que abra un archivo. El cliente llega a sus carpetas entrando en su portal con su propio acceso, y por eso se sabe siempre quién abrió qué y cuándo. Es una decisión deliberada y no una carencia, pero si tu forma de trabajar es pegar un enlace en un correo para que lo abra cualquiera, aquí eso no se puede hacer.
El segundo: no es una suite ofimática. No hay procesador de textos, no hay hoja de cálculo, no hay presentaciones y no hay correo con tu dominio. Los archivos se guardan, se versionan y se comentan, pero se editan con las herramientas que ya usas.
El tercero: el portal, que es la puerta por la que entra el cliente a sus carpetas, es una función de los espacios de agencia. Un espacio de creador o de empresa tiene el Drive completo para su equipo, pero no tiene clientes a los que abrirles una carpeta compartida, porque en esos modelos no hay terceros.
Todo lo de este artículo se hace desde un mismo sitio en GoFeed.
Pruébalo gratisImportar desde Google Drive y convivir
Nada de lo anterior obliga a elegir, y en la práctica casi nadie elige. Lo razonable en la mayoría de agencias es que Google Workspace siga llevando el correo, los documentos y las videollamadas, y que los archivos de trabajo de cada marca vivan donde vive la pieza que los usa.
Para eso hay una importación desde Google Drive: se conecta la cuenta, se elige lo que hay que traer y los archivos entran en las carpetas del espacio. Es una puerta de entrada y conviene decir con claridad que solo funciona en ese sentido: importar un archivo no es lo mismo que compartirlo hacia fuera. Cómo se traen los datos, este y los demás, está en importar tus datos.
La agenda también se apoya en Google. El calendario se sincroniza en los dos sentidos y las reuniones salen con enlace de Google Meet, así que la parte de Google que una agencia usa todos los días sigue funcionando igual y nadie tiene que cambiar de costumbre para asistir a una reunión.
Qué hace mejor Google Workspace
No hay comparación posible y sería ridículo fingir que la hay.
Google Workspace es una suite ofimática completa con dos décadas de recorrido detrás. Correo con tu propio dominio, edición colaborativa en tiempo real sobre el mismo documento, hojas de cálculo que sostienen la contabilidad de medio mundo, presentaciones, videollamadas para cientos de participantes, firma electrónica en sus planes superiores y un enlace que abre cualquiera sin tener cuenta. Ninguna de esas cosas está aquí y ninguna está prevista.
A eso hay que sumarle tres virtudes concretas de su forma de venderlo. Publica el volumen exacto de almacenamiento agrupado que aporta cada persona en cada escalón, que es la clase de dato que la mayoría de proveedores deja en un adjetivo. Vende el almacenamiento adicional en tres tamaños con precio fijo publicado, así que crecer es una decisión de presupuesto y no una llamada comercial. Y reparte su inteligencia artificial por escalones diciendo en qué aplicaciones entra en cada uno.
Hay una cuarta cosa que pesa más de lo que parece: la administración. Un dominio, unas políticas de seguridad, una consola donde se dan y se quitan accesos y un cumplimiento normativo que cualquier departamento legal reconoce. Para una empresa de cierto tamaño, eso solo ya cierra la conversación.
La conclusión honesta es que estas dos cosas no compiten, se solapan en un punto. Si lo que buscas es correo, documentos y videollamadas, la respuesta es Google y no hay nada que pensar. Si lo que te está doliendo es que los archivos de una marca estén repartidos entre una carpeta compartida, un chat y la herramienta con la que publicas, entonces la pregunta es otra: cuánto vale que el archivo esté al lado de la pieza en la que se usa.