Factorial es una plataforma de recursos humanos con facturación al lado, y su propio anexo legal dice que actúa solo como facilitador y que no realiza verificaciones de cumplimiento normativo. GoFeed emite el documento comercial del trabajo de contenido y lleva la cadena de huellas de cada factura. Son problemas distintos y respuestas distintas.
Dos productos que se rozan en una esquina
Factorial gestiona personas: ausencias, fichaje, turnos, evaluaciones, reclutamiento, nóminas y la documentación laboral de cada empleado. Una herramienta de contenido gestiona encargos de clientes: lo que se produce, quién lo aprueba, cuándo se publica y qué se cobra por ello. El único punto donde se tocan es la factura, y precisamente ahí las dos hacen cosas que se parecen menos de lo que sugiere la palabra.
| Factorial | GoFeed | |
|---|---|---|
| Recursos humanos y nóminas | Sí, es su producto | No |
| Firma electrónica de documentos | Sí, en el módulo base | No |
| Presupuestos comerciales a clientes | No publicado en su web | Sí, desde el catálogo de servicios |
| Contratos | Laborales, de empleados | Comerciales, con líneas de servicio |
| Series de numeración de facturas | No publicado en su web | Sí |
| Retención de IRPF en la factura | No publicado en su web | Sí |
| Envío Verifactu a la AEAT | Sí, a través de un proveedor tercero | No |
| Cadena de huellas por factura | No detallado en su web | Sí |
| Publicación en redes sociales | No | Sí, en catorce redes |
La fila que hay que mirar dos veces es la del envío. No dice «sí» a secas, y esa precisión no es nuestra: sale de la propia página legal de Factorial, que es donde este artículo se pone interesante y donde deja de parecerse a las demás comparativas de esta categoría.
Lo que Factorial dice de sí mismo sobre Verifactu
El anexo de condiciones sobre el envío de facturas por Verifactu, publicado en su propio dominio, contiene dos frases que un comprador debería leer antes que cualquier tabla de funciones. La primera define el papel de la empresa:
Factorial actúa únicamente como facilitador del proceso, proporcionando una herramienta tecnológica.
La segunda delimita su responsabilidad todavía más:
Factorial no realiza revisiones fiscales ni verificaciones de cumplimiento normativo.
Las facturas se envían a un proveedor tercero, que es quien transmite la información a la Agencia Tributaria por el sistema Verifactu. Factorial se define a sí mismo como mero facilitador y no asume responsabilidad sobre la validación fiscal. La página tampoco especifica en qué plan o en qué módulo está disponible la función, ni pone una fecha, así que desde fuera no se puede confirmar si está operativa para todos los clientes o restringida.
Facilitador no es un insulto, pero cambia quién responde
Conviene decirlo con calma, porque es fácil leer esas dos frases como un ataque y no lo son. Es una posición contractual legítima y bastante común en el software horizontal: la herramienta transporta el dato y el criterio fiscal lo pone otro. Muchas integraciones funcionan así y nadie ha hecho nada mal.
Lo que sí cambia es a quién le preguntas cuando algo sale torcido. Un programa español de facturación que firma su propia declaración responsable se está poniendo delante: si lo que declara no es cierto, le pueden pedir cuentas. Un facilitador que declara expresamente que no revisa el cumplimiento normativo se está poniendo al lado, y el criterio vuelve a tu gestoría o a ti. Ninguna de las dos posturas es mejor en abstracto, pero solo una de las dos aparece escrita en el anexo que aceptas al contratar.
Hay una consecuencia práctica que conviene anticipar. Si la Agencia Tributaria rechaza un registro, o si un número de serie se rompe, la pregunta operativa es quién te ayuda a repararlo y con qué compromiso. Un proveedor que ha declarado que no verifica el cumplimiento normativo puede atender la incidencia técnica del envío, que es lo que ha prometido, y no tiene por qué pronunciarse sobre si la factura estaba bien planteada. Esa frontera es sana mientras la conozcas, y bastante incómoda si te enteras el día que te llega el requerimiento.
La comparación con los tres programas españoles de facturación deja esa diferencia muy a la vista, porque los tres redactan su compromiso de otra manera, y ese contraste está hecho en la guía de software de facturación para agencias.
Cómo se paga Factorial
El modelo de precio también es de otra familia. Factorial cobra por persona y mes sobre un módulo base, y los módulos que se añaden encima llevan precio a medida en lugar de tarifa publicada.
| Nivel | Precio publicado | Unidad | Qué incluye |
|---|---|---|---|
| Factorial Core | Desde 5,5 € | Por persona y mes | Documentos, firma electrónica, directorio, organigrama |
| Tiempo, Talento, Finanzas, IT | Consultar | A medida | Ausencias y fichaje, evaluaciones, gastos y nóminas, inventario |
Precios consultados el 8 de septiembre de 2026: Factorial, planes y precios, Factorial, anexo de envío de facturas Verifactu.
Ese detalle importa más de lo que parece cuando lo que buscas es facturar clientes. La facturación vive dentro del hub de Finanzas, cuyo precio es a consultar, así que no hay forma de proyectar el coste anual desde la web. Y como la plataforma se cobra por empleado, el precio crece con el tamaño de tu equipo aunque las facturas que emitas sean las mismas, que es exactamente la relación contraria a la que quiere una agencia pequeña con muchos clientes.
Qué parte del reglamento hay al otro lado
El RD 1007/2023 son tres requisitos y conviene no mezclarlos. Un registro de facturación por cada factura emitida. Una cadena de huellas que enlaza cada registro con el anterior, de modo que alterar una factura antigua rompa la cadena entera. Y, solo en modo Verifactu, el envío de ese registro a la Agencia Tributaria con su código QR impreso en el documento.
Lo que está construido en GoFeed es el segundo: cada factura emitida se calcula sobre un orden de campos congelado y queda enlazada con la anterior. El QR impreso y el envío no forman parte de lo que hay hoy, y decirlo con esta claridad es parte del trato. Es la única pieza del producto marcada como pendiente, y quien necesite las tres cosas hoy necesita un programa español de facturación al lado.
La razón de separar los tres requisitos no es pedantería. Una herramienta puede cumplir el primero y quedarse en un listado bonito de facturas emitidas; puede cumplir el segundo y garantizar que ninguna se toca después; y puede cumplir el tercero delegándolo, que es exactamente el caso que este artículo describe. Cuando una comparativa resume todo eso en una casilla que dice «Verifactu: sí», está borrando la única información que sirve para decidir.
Todo lo de este artículo se hace desde un mismo sitio en GoFeed.
Pruébalo gratisContratos: la misma palabra para dos cosas distintas
Aquí se cuela el malentendido más caro de esta comparación, y no es exclusivo de Factorial. Cuando una plataforma de recursos humanos dice «contratos», habla de contratos laborales: documentación de empleados, alta, onboarding, anexos y su firma. Cuando una herramienta de agencia dice «contratos», habla de un acuerdo comercial con un cliente, con sus líneas de servicio, su alcance y su importe. Comprar la primera esperando la segunda es un error que se descubre tarde.
Del lado comercial la cadena es literal y merece describirse. El brief admite quince tipos de campo y también puede generarse desde un PDF que suba el cliente. El presupuesto se monta desde el catálogo de servicios, así que las líneas ya llevan descripción y precio. El contrato hereda esas líneas. Y la factura sale de ahí, con series propias, ocho regímenes de IVA y retención de IRPF, de modo que el importe que ve el cliente es el que aprobó semanas antes.
Lo que no hay al otro lado es firma electrónica. El contrato se redacta, se comparte por un enlace con token que no se indexa y se firma fuera del producto. Factorial sí firma, y lo hace desde su módulo base. Cómo se ordenan brief, presupuesto, contrato y factura está en la página de presupuestos y facturas, y todo ello vive en los espacios de agencia, que son los que tienen clientes con identidad fiscal propia.
Qué hace mejor Factorial
Tres cosas, y la primera es enorme.
Recursos humanos, que es su producto de verdad y es muy bueno. Ausencias, fichaje, turnos, evaluaciones, reclutamiento, formación, nóminas con asesoría, organigrama, comunicación interna y plantillas de onboarding y salida. Si tu problema es gestionar personas, la comparación se acaba en este párrafo y no hay discusión.
La firma electrónica legal incluida en el módulo base, sin coste adicional y aplicada a la documentación laboral. Al otro lado no existe firma de ningún tipo, así que en esa fila Factorial gana limpiamente.
Y el modelo modular, que permite pagar solo por los hubs que usas en lugar de un paquete cerrado. Para una empresa que crece por áreas, esa granularidad vale dinero: se abre el hub de Tiempo cuando hay que fichar, el de Talento cuando empiezan las evaluaciones y el de Finanzas cuando los gastos dejan de caber en una hoja de cálculo, sin pagar antes por ninguno de los tres. La conclusión razonable es la de siempre en esta categoría: cada herramienta al problema que resuelve, sin pedirle a una que responda de lo que la otra firma. Lo que cuesta la parte de contenido está en la página de precios, y la comparación con la suite contable española más completa, en la comparativa con Holded.