Cuántos clientes caben en el mes de una persona
La capacidad no se mide en logos, se mide en horas. Describe un cliente medio y una persona real, con lo que se va en coordinar, aprobar y rehacer, y la cuenta sale sola. Casi nunca sale un número entero, y ahí está lo interesante.
Lo que cuesta un cliente medio
Todo lo que se publica para ese cliente: posts, reels, stories, carruseles.
De la idea al archivo listo, con su texto escrito.
Qué parte de la producción vuelve a tocarse por un cambio de opinión. Es la casilla que más gente pone a cero y casi nadie tiene a cero.
Responder mensajes y comentarios, moderar, escuchar.
Recoger las métricas, montarlo y explicarlo.
Con el rato de después, escribiendo lo que se dijo.
Recordar, reenviar, preguntar si lo han visto. No aparece en ninguna propuesta y ocurre todos los meses.
Brief, accesos, facturas, archivos que no llegan.
El mes real de una persona
Reparte el año entre doce meses: los días malos no se concentran en agosto.
Las del equipo, no las del cliente. Se pagan igual y no se facturan.
Formación, propuestas que no se ganan, herramientas, el rato entre una cosa y otra. Aquí es donde una calculadora honesta deja de parecerse a un plan.
La carga de hoy
Pon los de hoy para ver si va sobrada o en rojo, o los que quieres que lleve para ver cuánto falta.
La cuenta
Horas que cuesta un cliente al mes
22,8 h
De esas horas, 6,3 h no son producción: son coordinación, revisiones y espera.
Horas facturables de esa persona al mes
101,6 h
Lo que queda tras restar vacaciones, bajas y reuniones internas, y quedarse solo con la parte del día que acaba en trabajo de cliente.
Clientes que caben
4,46
En la práctica: 4
Planifica contra el número entero. Redondear hacia arriba es la decisión que quema a una persona: la fracción que sobra no es un cliente pequeño, es el margen que se come cualquier mes raro.
Con esa carga
Faltan 12,4 h
Capacidad usada: 112,2 %. Pasar del 85 % dos meses seguidos es la señal de contratar. Esperar al 100 % es contratar tarde y entregar peor justo el mes del cliente nuevo.
Una sola frase sobre el producto y ninguna más: las horas que se van en perseguir aprobaciones y en rehacer el informe del mes son justo las que recupera un espacio de agencia compartido, donde el cliente aprueba desde su portal y el informe mensual se envía solo. Cuántos clientes caben después sigue siendo tu cuenta, y aquí no vas a encontrar un multiplicador que diga otra cosa.
Esta página cuenta horas y personas, nunca dinero. Si lo que buscas es la tarifa, la guía de precio de gestión de redes es la que hace esa cuenta.
- Los clientes no son iguales. Una cuenta de vídeo y una de carruseles pueden caber en la misma cifra de arriba y no en el mismo mes.
- La curva de entrada. Un cliente nuevo cuesta mucho más al principio, y esta cuenta lo trata como si ya estuviera en velocidad de crucero.
- La concentración. La capacidad puede sobrar en el mes y faltar en la semana en que cierran varios calendarios a la vez.
- El coste de cambiar de contexto. Nadie rinde igual repartido entre muchas cuentas que centrado en pocas, y esa pérdida no cabe en ninguna casilla.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos clientes puede llevar una persona?
Depende de las piezas al mes y de cuánto se revisa, no del número de logos. En gestión completa la cifra que suele salir está entre cuatro y seis; cuando el trabajo se reduce a publicar y reportar, sube bastante. Lo único que dice esta página es cuál es tu cifra con tus horas.
¿Por qué no se redondea hacia arriba?
Porque la fracción que sobra no es un cliente pequeño: es el margen del mes. Redondear 4,4 a 5 significa que cualquier semana con una baja, una campaña que se adelanta o un cliente que cambia de opinión se paga con horas que no existen, y se paga siempre con la misma persona.
¿Qué cuenta como hora no facturable?
Reuniones internas, perseguir una aprobación, rehacer una pieza por un cambio de opinión, vacaciones y bajas. Todo eso ocurre, se paga y no se factura, y por eso tiene aquí su propia casilla: una calculadora que da por bueno un mes perfecto devuelve el número que todo el mundo ya tiene y nadie se cree.
¿Y si el equipo son varias personas?
La cuenta es por persona a propósito, porque así sirve para decidir quién lleva qué y no solo cuánta gente hace falta. Repítela con la jornada real de cada una y verás que la capacidad del equipo casi nunca es la media multiplicada por el número de cabezas.
Catorce días para decidir
Conecta una cuenta, programa una semana y mira si te cuadra. Si no te cuadra, cancelas antes del día 15 y no se te cobra nada.