Wayfront, antes Service Provider Pro, vende servicios en paquete: catálogo, formulario de pedido, cobro, proyecto y panel donde el cliente sigue el encargo. No publica en redes sociales. GoFeed lleva el contenido recurrente de cada marca, con aprobación del cliente y documentos comerciales. Son dos mitades distintas del negocio de una agencia.
Qué cubre cada columna
Wayfront nació como Service Provider Pro y la herencia se nota en todo: está construida para un catálogo de servicios con precio cerrado que alguien compra desde un formulario. GoFeed está construida para el trabajo que no termina, el de publicar cada semana en nombre de otro. Las dos tienen portal, tareas y facturas, y ahí acaba el parecido.
| Wayfront | GoFeed | |
|---|---|---|
| Catálogo de servicios con formulario de pedido | Sí | Presupuestos desde el catálogo de servicios |
| Portal con acceso del cliente | Sí, con marca propia | Sí, en espacios de agencia |
| Publicación en redes sociales | No lo menciona su página de precios | Sí, en catorce redes |
| Aprobación de piezas por el cliente | No aplica | Sí, en espacios de agencia |
| Bandeja de mensajes, comentarios y reseñas | No lo menciona su página de precios | Sí |
| Modo revendedor con marca blanca | Sí, en el escalón alto | No |
| Facturas con series propias, IVA e IRPF | Facturación genérica multidivisa | Sí, en espacios de agencia |
| El precio se calcula por | Asientos de equipo | Espacio de trabajo, no por asiento |
Esa tabla no dice que una sea mejor. Dice que si tu negocio es vender paquetes cerrados, una de las dos columnas está casi vacía en lo que te importa, y si tu negocio es llevar redes, la vacía es la otra. La mayoría de las agencias que comparan estas dos herramientas hacen las dos cosas en distinta proporción, y la pregunta útil es cuál de las dos mitades consume más horas de su semana.
Lo que cuesta Wayfront
Wayfront publica su escalera en dólares y la ordena por asientos de equipo, con espacio de almacenamiento creciendo en paralelo. Los clientes y los proyectos son ilimitados en todos los planes, que es una decisión de diseño importante: el que crece contigo es tu equipo, no tu cartera.
| Plan | Precio publicado | Periodo | Asientos y almacenamiento |
|---|---|---|---|
| Base | $129/mes | Mensual | 5 asientos, 1 TB |
| Base | $99/mes | Facturado anual | Los mismos límites |
| Pro | $299/mes | Mensual | 10 asientos ampliables, 5 TB |
| Pro | $249/mes | Facturado anual | Los mismos límites |
| Plus | Consultar | A medida | Pensado para equipos de más de 50 personas |
Precios consultados el 8 de septiembre de 2026: Wayfront.
Sobre esa base hay dos costes que conviene sumar antes de decidir. Los asientos extra del plan Pro cuestan $20 al mes cada uno, o $18 con pago anual, y el complemento de API de integración cuesta $300 al mes, o $240 en anual. Lo que no hay es comisión propia sobre los cobros: el dinero va directo por Stripe, y esa ausencia vale dinero real en un negocio que factura servicios por la plataforma.
Hay un detalle de la escalera que decide muchas comparaciones: el modo revendedor con marca blanca completa y las integraciones avanzadas viven en Pro. El plan de entrada se queda con el portal de marca propia, que ya es bastante, pero no con la reventa. Si estás mirando justamente eso, el mapa de lo que cada proveedor llama marca blanca está en la comparativa de SuiteDash, que es el otro extremo del mismo debate.
Servicio en paquete o trabajo que no termina
La diferencia de fondo no es de funciones sino de forma del trabajo. Un encargo productizado tiene principio y final: el cliente elige un paquete, rellena un formulario, paga, se abre un proyecto, se entrega y se cierra. El trabajo de redes no tiene esa forma. Es una cuota mensual, un calendario que se llena cada semana, treinta piezas al mes que hay que planificar, revisar, aprobar y publicar, y una bandeja que no deja de llenarse.
Esa forma explica por qué las dos herramientas modelan cosas distintas. Wayfront modela el pedido. Aquí lo que se modela es la pieza: en qué red va, con qué tipo de publicación, con qué límite de caracteres, con cuántos archivos, quién la revisó y quién dijo que sí. Son catorce redes conectables y las reglas de cada una son distintas, así que el modelo tiene que saberlas.
Hay una consecuencia poco evidente de esa diferencia y es la bandeja. Cuando entregas un paquete cerrado, la conversación con el cliente ocurre dentro del proyecto. Cuando llevas las redes de una marca, la conversación ocurre fuera: en los comentarios de una publicación, en los mensajes privados de la cuenta y en las reseñas de Google Business, que llegan como un tipo propio y no como un mensaje. Todo eso entra en un mismo hilo, con un reloj encima: un mensaje se marca como vencido a las 24 horas, que es la ventana que la propia plataforma impone para responder fuera de plantilla. Conviene saber también dónde está el límite, porque los adjuntos salientes funcionan en cuatro redes y en el resto la respuesta va en texto.
En medio queda la parte que sí se solapa: tareas, archivos y facturas existen en los dos lados. Cuando una agencia usa las dos herramientas a la vez, ese solape es el único problema serio, y se resuelve decidiendo desde el primer día cuál de las dos es el sitio de la verdad para cada cosa.
Asientos, clientes y quién paga por mirar
Wayfront cuenta asientos de equipo y regala la cartera: clientes ilimitados en todos los planes. Es un modelo limpio para una agencia con muchos clientes pequeños y pocos operadores, y se vuelve caro justo al revés, cuando el equipo crece más rápido que la facturación.
Aquí el precio es del espacio de trabajo y no del asiento, con los límites aplicados al espacio entero, con IVA incluido, sin permanencia y sin cargo por publicación. Las cifras vigentes están en la página de precios, que lee el catálogo en vivo. Los usuarios del portal del cliente son cuentas de cliente y no plazas de equipo, así que la persona del cliente que entra solo a aprobar no aparece en tu factura.
Un apunte sobre la parte de IA, porque es el sitio donde más fácil es exagerar. Wayfront incluye un asistente conectado a Claude y a ChatGPT y una interfaz de línea de comandos, y eso no es habitual en su categoría. Lo que hay en GoFeed es una puerta: tu propio asistente se conecta al espacio con tus permisos y trabaja sobre tus datos. No escribe contenido por ti ni pretende hacerlo, y esa distinción conviene tenerla clara antes de comparar dos casillas que se llaman igual.
Facturar aquí, con series, IVA e IRPF
Su página describe soporte multidivisa y generación de facturas de forma genérica, y no menciona nada específico de la fiscalidad española. Para una agencia que factura desde Madrid o desde Valencia, esa línea es la que decide.
Los documentos comerciales de GoFeed son una función de los espacios de agencia y están escritos para este país: briefs, presupuestos con enlace compartido y seguimiento de visualización, contratos con líneas y facturas con tus propias series de numeración, ocho regímenes de IVA y retención de IRPF. Debajo hay una cadena de hash sobre cada factura emitida, con un orden de campos congelado y cada documento enlazado con el anterior, que es la parte del Real Decreto 1007/2023 que ya está hecha. Lo que hay y lo que falta está detallado en la página de presupuestos y facturas.
Todo lo de este artículo se hace desde un mismo sitio en GoFeed.
Pruébalo gratisLo que cuesta un asiento frente a lo que cuesta el espacio
La agencia que compara estas dos herramientas suele querer lo mismo: un panel donde su cliente entre. Ese es el escalón en el que hay que mirar el precio, y no el más barato de la página.
Lo que cuesta Wayfront
- Base, 5 asientos y portal de marca propia
- 129 $ al mes
- Pro, 10 asientos y modo revendedor
- 299 $ al mes
- Pro, cada asiento de más
- 20 $ al mes
- Complemento de API de integración
- 300 $ al mes
Lo que cuesta aquí
- Agencia Base
- 79 €
- Agency Pro
- 199 €
- Agencia Max
- 399 €
Nuestras cifras se leen del catálogo en vivo y por eso no se escriben en el artículo: la página de precios.
Las dos columnas no miden lo mismo y las dos van con pago mensual, que es la única forma honesta de ponerlas juntas: Wayfront imprime también un precio más bajo si pagas el año por adelantado. La de la izquierda va en dólares y crece con el equipo, porque el asiento es su unidad, y encima de ella se suman los asientos extra y el complemento de API si lo necesitas. La de la derecha es el espacio de trabajo entero, en euros y con IVA incluido, sin cargo por asiento ni por publicación, y las cuentas del portal del cliente no son plazas de equipo, así que quien entra solo a aprobar no aparece en tu factura.
Lo que no cabe en ninguna de las dos columnas es la mitad del negocio que cubre cada una. Del lado de Wayfront, el catálogo con formulario de pedido y cobro, la multidivisa y la ausencia de comisión propia sobre lo que facturas. Del nuestro, las catorce redes, la aprobación de cada pieza y las facturas escritas para la fiscalidad de este país.
Qué hace mejor Wayfront
Cuatro cosas, y ninguna es cosmética.
La primera es vender. Un catálogo de servicios con precio publicado, un formulario de pedido y un cobro que ocurre en el mismo movimiento es un producto completo, y hacerlo bien tiene mucho más detalle del que parece desde fuera. Si tu negocio es «paquete de seis publicaciones al mes, tanto, comprar», Wayfront hace ese camino mejor que cualquier herramienta de contenido, incluida la nuestra.
La segunda es el cobro sin peaje. No cobra comisión propia sobre las transacciones y el dinero llega directo por Stripe. En una plataforma por la que pasa la facturación entera de una agencia, un punto porcentual es una nómina.
La tercera es la multidivisa. Si cobras en euros, en libras y en dólares según el cliente, eso lo resuelve de serie y es un problema real que muchas herramientas no tocan.
La cuarta es el editor de plantillas del portal en el plan Pro, con los coworkers de cliente y las notificaciones hacia el chat del equipo. Es la clase de detalle que solo se construye cuando llevas años viendo cómo entran los clientes en un panel.
Añade a eso la prueba de 14 días sin tarjeta y un plan de entrada que ya trae cinco asientos y un terabyte, y tienes una herramienta que se puede evaluar de verdad antes de comprometer la operación entera. No hay plan gratuito permanente, y su página lo dice sin rodeos, que es más de lo que hacen varios competidores del mismo bloque.
Si vendes paquetes cerrados y además llevas las redes de esos clientes, la combinación de las dos es razonable y bastante común. Si solo hay una decisión que tomar, mírala por el lado del trabajo que ocupa tus semanas, no por el número de casillas. Y si lo que te interesaba era el portal en sí, la comparación más cercana está en GoFeed frente a Assembly, donde el portal es el producto entero.